La Asociación de Empleados de Gobierno de Puerto Rico es una institución sin fines de lucro, creada con el propósito primordial de fomentar el ahorro y ofrecer una serie de servicios y beneficios a los empleados públicos y pensionados que la integran, incluidos sus familiares.
Inició con 120 miembros y hoy sirve a más de 200,000 socios dueños activos. Nació por el esfuerzo, dedicación y perseverancia de servidores públicos honestos y luchadores, que se ganaron la confianza de sus compañeros.
En 1912, estos idearon la creación de un instrumento socioeconómico mediante el que pudieran ahorrar y que los liberara de los prestamistas y usureros, que se aprovechaban de sus necesidades económicas cobrándoles altas sumas de dinero en el pago de intereses.
Por su parte, en 1921, el entonces representante Alfonso Larra Charriez presentó un proyecto de ley a la Legislatura, que se convirtió en la Ley 52 del 11 de julio de 1921, conocida como Fondo de Ahorro y Préstamo del Gobierno Insular de Puerto Rico. Así, el sueño de estos servidores públicos, entre los que se encontraban Jesús María Molina, Jorge Felices, Luis Sevillano, Miguel A. Correa, Félix Hilera y Susano Bocanegra, se hizo realidad.
Posteriormente, el 28 de junio de 1966 se aprobó la Ley 133 que se conoce como la Ley de la Asociación de Empleados del Estado Libre Asociado (AEELA), que confirió poderes y facultades a sus Cuerpos Rectores para lograr los fines por los que fue creada. El pasado 22 de julio de 2011, se firmó la Ley 144, que cambia el nombre de la institución a Asociación de Empleados de Gobierno de Puerto Rico.
Administrada por servidores públicos, el crecimiento de la Asociación de Empleados ha sido inigualable. Durante 90 años ha aportado al sustento y al progreso de su matrícula. El rendimiento de su gestión se retribuye como dividendos a las cuentas de sus socios. Su estabilidad y desarrollo aporta de forma significativa al bienestar socioeconómico del pueblo puertorriqueño.
Para la década de 1960, la Asociación contaba con $40 millones en activos totales. Actualmente, estos rondan los $2,000 millones. Además, la institución posee un reconocimiento como modelo incuestionable de solidez económica y sana administración.
Ofrece una amplia gama de servicios y productos financieros, tales como préstamos de todo tipo, cuentas de retiro individual (IRA), tarjetas de crédito y préstamos hipotecarios. También ofrece programas de seguros por muerte, dirigidos a apoyar al socio y sus familiares. Otros beneficios son las tarjetas de descuentos, las becas de estudio para el asociado y sus hijos, servicios legales, una oferta de actividades de recreación y deportes y el Centro Vacacional Playa Santa en Guánica.
Las oficinas centrales están localizadas en Plaza AEELA, en San Juan. Cuenta con diez sucursales en Arecibo, Mayagüez, Ponce, Aguadilla, Humacao, Caguas, Carolina, Río Piedras (Centro Médico), Santurce (Centro Gubernamental Minillas) y Hato Rey.
Su desarrollo ha sido el resultado de un arduo trabajo. La Asociación de Empleados se mantiene a la vanguardia para mejorar sus ofrecimientos y continuar ofreciendo seguridad y confianza. Todo con el propósito de servir y contribuir al bienestar económico, físico y moral de los retirados del Gobierno y los empleados públicos, que se han esmerado para brindar a Puerto Rico el mejor de los servicios siempre.